Tras meses de rumores y especulaciones, la pareja sorprendió al mundo al darse el «sí, acepto» en una lujosa ceremonia celebrada en el icónico Madison Square Garden de Nueva York, ante cerca de mil invitados.
La boda estuvo llena de detalles únicos. El actor Adam Sandler fue el encargado de oficiar la ceremonia, mientras que los hermanos de los recién casados asumieron los papeles más importantes: Austin Swift fue el «hombre de honor» de la cantante y Jason Kelce el «mejor hombre» del jugador de la NFL.
Los novios apostaron por la elegancia al vestir diseños exclusivos de Christian Dior, creados por Jonathan Anderson. Taylor completó su look con zapatos personalizados de Christian Louboutin y joyas de Cartier.
Al caer la noche, una enorme pantalla en la entrada del Madison Square Garden mostró el mensaje «JusT&T Married», desatando la emoción de cientos de fanáticos que permanecían en los alrededores esperando una confirmación.
Aunque la pareja nunca anunció públicamente la fecha de su boda, los preparativos en el estadio y la llegada de numerosas celebridades a Nueva York en las últimas horas despertaron todas las sospechas.
Como broche de oro, el Empire State Building se iluminó de color azul para convertirse simbólicamente en el tradicional «algo azul» de la novia, mientras la fiesta prometía extenderse hasta la madrugada.
Sin duda, una boda de película que ya está dando la vuelta al mundo.













