Con la entrada en vigencia del nuevo Código Penal, los profesionales de la salud deberán reforzar sus medidas de prevención jurídica y extremar el cumplimiento de los protocolos establecidos en el ejercicio de la medicina.
Especialistas en el ámbito legal recomiendan que cada actuación médica quede debidamente documentada en el expediente clínico, incluyendo la evaluación del paciente, los procedimientos realizados y el seguimiento de su evolución. Asimismo, destacan la importancia de obtener un consentimiento informado firmado antes de cualquier intervención que así lo requiera.
Los expertos recuerdan que un resultado adverso en un tratamiento no constituye, por sí mismo, un caso de negligencia médica. Para determinar una eventual responsabilidad, será necesario evaluar si el profesional actuó conforme a los estándares científicos, éticos y legales que rigen la práctica médica.
En ese sentido, una historia clínica completa, precisa y actualizada se convierte en una de las principales herramientas de defensa para el personal de salud, ya que permite demostrar que las decisiones fueron tomadas con base en criterios médicos y dentro del marco legal.
Ante este nuevo escenario jurídico, la recomendación es mantener una práctica responsable, respetar estrictamente los protocolos asistenciales y garantizar que cada procedimiento quede correctamente registrado, fortaleciendo así tanto la seguridad del paciente como la protección legal del profesional de la medicina.













