Innovación automotriz
El deportivo eléctrico protagonizó una demostración en Texas con una maniobra aérea y busca mostrar el potencial tecnológico de la compañía de Elon Musk.
Tesla presentó una versión rediseñada de su deportivo eléctrico Roadster, desarrollado en colaboración con SpaceX, que incorpora un sistema de propulsión diseñado para elevar sus prestaciones y llevar la tecnología automotriz a nuevos límites.
Durante una demostración realizada en Texas, el vehículo ejecutó una maniobra en la que ascendió por una rampa, giró en el aire y aterrizó con ayuda de propulsores integrados, una exhibición que destacó las capacidades que la compañía busca incorporar a este modelo.
La empresa anunció que la producción del nuevo Roadster comenzaría en 2028, con lo que el deportivo se perfila como uno de sus proyectos más ambiciosos en el segmento de los vehículos eléctricos de alto rendimiento.
El modelo también representa una apuesta por mostrar los avances tecnológicos de Tesla en un momento en que la compañía dirige buena parte de sus esfuerzos hacia el desarrollo de inteligencia artificial, sistemas de conducción autónoma y robótica.
La colaboración con SpaceX añade un componente distintivo al proyecto, al incorporar tecnologías de propulsión vinculadas al sector aeroespacial en la propuesta de un automóvil deportivo.
Con esta nueva versión, Tesla busca reforzar la posición del Roadster como una vitrina de innovación, combinando movilidad eléctrica y experimentación tecnológica. Sin embargo, el inicio de la producción está previsto para 2028, por lo que todavía queda camino por recorrer antes de que el vehículo llegue al mercado.







