La fractura del orden económico liberal: ¿el ocaso de Bretton Woods y del libre comercio?
La fractura del orden económico liberal: ¿el ocaso de Bretton Woods y del libre comercio?
Por Guelmi Lester Brea Baldera
El orden económico liberal global, surgido tras la Segunda Guerra Mundial con los acuerdos de Bretton Woods en 1944, vive uno de sus momentos más frágiles. Durante más de siete décadas, este modelo promovió el libre comercio, el multilateralismo y una arquitectura financiera liderada por instituciones como el FMI, el Banco Mundial y la OMC. Fue el marco que permitió la expansión de la globalización. Pero hoy, las grietas son evidentes.
El auge del proteccionismo, las guerras comerciales, el debilitamiento de las instituciones multilaterales y la rivalidad entre potencias han puesto sobre la mesa una pregunta que parecía impensable hace apenas una década: ¿Estamos ante el final del consenso económico liberal?
¿Qué queda de Bretton Woods?
Bretton Woods no fue solo una conferencia en New Hampshire. Fue el punto de partida de un nuevo orden internacional. De ahí nacieron:
Pero hoy, ese mismo orden está siendo desplazado:
¿Significa esto su colapso? No del todo. Pero sí es claro que el sistema ya no es incuestionable. El consenso se ha roto.
El regreso del mercantilismo
El libre comercio está siendo reemplazado, en la práctica, por una lógica más proteccionista, más nacionalista. Estados Unidos marca la pauta desde 2018 con aranceles contra China, y lo refuerza con subsidios masivos a sectores estratégicos (como los semiconductores y la energía limpia) mediante leyes como la Chips Act y la Inflation Reduction Act.
Europa no se queda atrás: ha lanzado su estrategia de “autonomía estratégica” para reducir la dependencia tecnológica y energética de potencias como China. Pekín, por su parte, responde con restricciones a las exportaciones de tierras raras y otros bienes sensibles.
Esto ya tiene consecuencias visibles:
EE.UU.: ¿líder o actor pragmático?
Durante décadas, Estados Unidos no solo lideró el sistema: lo defendió. Hoy lo acomoda a sus intereses.
Mientras tanto, China gana terreno con el Banco Asiático de Inversiones. Rusia impulsa su propio sistema financiero para evadir sanciones. Y el Sur Global exige más voz en instituciones como el FMI.
El tablero está cambiando. La multipolaridad ya no es un concepto teórico: es una realidad en construcción.
¿Qué sigue?
El orden liberal no ha muerto, pero ya no es hegemónico. Lo que vivimos es una transición. Una fase de ajuste hacia un sistema más fragmentado, menos multilateral, más político.
Queda una gran interrogante:
¿Viviremos una nueva ola de integración basada en reglas o entraremos en una era de competencia permanente entre bloques?
El debate está abierto. El silencio ya no es opción.