Un grupo de 26 empleados y exempleados de Meta presentó una demanda federal contra la empresa al acusarla de utilizar un sistema de inteligencia artificial que habría discriminado a trabajadores durante la última ronda de despidos, en la que fue recortado cerca del 10 % de la plantilla.
La querella, interpuesta ante un tribunal federal del norte de California, sostiene que Meta utilizó una herramienta interna denominada «Metamate» para elaborar la lista de empleados que serían despedidos.
Según los demandantes, el sistema habría perjudicado de manera desproporcionada a personas que se encontraban de licencia por enfermedad, embarazo o para el cuidado de familiares.
La demanda afirma que la inteligencia artificial evaluó criterios como la productividad y el consumo de «tokens» de IA, indicadores que, según los trabajadores, afectan negativamente a quienes se ausentan por licencias médicas o familiares protegidas por la ley o tienen una discapacidad que limita temporalmente su rendimiento.
«Los empleados que se encontraban de licencias protegidas fueron seleccionados de manera desproporcionada para el despido», señala el documento judicial.
Los demandantes aseguran que la herramienta no tomó en cuenta sus permisos legales y, por el contrario, los penalizó por ejercer esos derechos.
De acuerdo con la querella, los 26 trabajadores habían solicitado o recibido autorización para disfrutar de una licencia protegida durante los 24 meses previos al anuncio de la reducción de personal.
La empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp llevó a cabo en mayo una nueva ronda de despidos que afectó aproximadamente a 8,000 empleados, equivalente al 10 % de su fuerza laboral, y todos los demandantes formaron parte de ese recorte.
Meta rechazó las acusaciones. En declaraciones al canal CNBC, un portavoz de la compañía aseguró que las decisiones sobre la reorganización del personal «fueron y siguen siendo tomadas por personas, no por la inteligencia artificial».
El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el uso de herramientas de inteligencia artificial en los procesos de evaluación y selección de personal, así como los posibles riesgos de discriminación cuando estos sistemas son utilizados en decisiones laborales.













