El Tribunal Supremo de Estados Unidos emitió este martes una decisión histórica al declarar inconstitucionales los límites que restringían cuánto dinero podían gastar los partidos políticos en coordinación con sus candidatos durante las campañas electorales federales. La sentencia fue aprobada por una votación de seis jueces contra tres, con el respaldo de la mayoría conservadora del alto tribunal.
La opinión mayoritaria, redactada por el juez Brett Kavanaugh, sostiene que estas restricciones violan la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense, al considerar que el gasto político constituye una forma de libertad de expresión. El caso fue impulsado por comités del Partido Republicano y por la campaña del entonces candidato al Senado, hoy vicepresidente, JD Vance.
Con esta decisión, los partidos políticos podrán coordinar y destinar recursos a favor de sus candidatos sin los límites establecidos por la legislación federal, lo que podría modificar significativamente la estrategia de financiamiento de cara a las próximas elecciones legislativas en Estados Unidos.
La sentencia fue celebrada por el presidente Donald Trump, quien calificó el fallo como una «gran victoria» para la libertad de expresión. En contraste, la jueza Elena Kagan advirtió en su voto disidente que la eliminación de estos límites incrementa el riesgo de corrupción y de intercambio de favores entre grandes donantes y candidatos.













