01/08/2025

Reducir la incertidumbre tributaria con medidas prácticas y flexibles:

Reducir la incertidumbre tributaria con medidas prácticas y flexibles:

En nuestro país, la gestión eficiente del gasto público constituye un pilar fundamental para la estabilidad económica y la confianza ciudadana. Sin embargo, cuando los recursos del Estado se administran de manera inadecuada, se generan consecuencias negativas que impactan directamente en las finanzas públicas y en la calidad de vida de la población.

A esta situación se suma la incertidumbre tributaria, uno de los principales factores que afecta la confianza del contribuyente y el ambiente de negocios.

La percepción de que en cualquier momento pueden crearse nuevos impuestos o incrementarse las tasas existentes genera preocupación entre ciudadanos y empresas. Esta incertidumbre se intensifica en un contexto marcado por déficits fiscales recurrentes y un creciente nivel de endeudamiento público, lo cual refuerza la sensación de inestabilidad económica.

No obstante, existen alternativas más prácticas y flexibles que pueden disminuir esa incertidumbre y, al mismo tiempo, ampliar la cantidad de personas y empresas que contribuyan al fisco, sin necesidad de seguir creando impuestos ni de subir los ya existentes.

1. Formalización del sector informal

Más de la mitad de la economía dominicana funciona en la informalidad. Esto significa que miles de negocios no pagan impuestos, pero también se mantienen fuera de los beneficios de la seguridad social y de las oportunidades del mercado formal.

Una solución viable sería implementar programas de inclusión gradual, con regímenes de tributación simples y fáciles de cumplir, diseñados especialmente para pequeños negocios con un pago de impuesto fijo y basado en su realidad económica. De esta manera, se ampliaría la base de contribuyentes sin cargar más a quienes ya están cumpliendo.

2. Regulación de la propiedad improductiva

Existen personas que poseen grandes inmuebles o patrimonios que, aunque representan riqueza, no aportan al fisco ni se ponen en función productiva. La administración tributaria podría aplicar un esquema más justo en este renglón, diferenciando claramente entre la vivienda familiar y los inmuebles destinados únicamente a generar renta o mantenerse como inversión pasiva. Con ello, se incentivaría a que dichos activos se utilicen de manera más productiva para la economía.

3. Mayor apoyo a las MIPYMES

Las micro, pequeñas y medianas empresas representan más del 90% del tejido empresarial del país, pero a la vez son las que más dificultades enfrentan para cumplir con sus obligaciones fiscales.

Simplificar trámites, reducir el tiempo dedicado a declaraciones y diseñar regímenes de fácil acceso les permitiría enfocarse en lo que realmente importa: producir, crecer y generar empleos formales.

4. Un sistema tributario más simple y estable

En lugar de reformas que se concentren únicamente en subir impuestos, el país debería retomar los principios del Código Tributario de 1992:

Tasas más bajas, pero aplicadas a una base más amplia.
Eliminación de impuestos distorsionadores y poco eficientes.
Procesos más simples, rápidos y transparentes.

Un sistema tributario estable y predecible no solo fortalece las finanzas públicas, sino que también crea las condiciones para que las familias puedan planificar su futuro con seguridad, que los emprendedores se atrevan a invertir sin temor a cambios repentinos, y que las empresas desarrollen proyectos de largo plazo que generen empleo y bienestar. La estabilidad tributaria, en definitiva, es confianza: confianza para ahorrar, para crecer y para construir una economía más justa y sostenible para todos.